sábado, 6 de octubre de 2007

Lanzarse sin paracaídas

Encuentro fortuito.
Emoción intensa.
Ilusión vana.
Desvarío gratuito.
Palabras a raudales. Diálogo olvidado. Caras borrosas.
Palabras calladas.
Efusividad efímera.
Memoria recuperada.
Vergüenza perdida.

Coraje insuficiente.
Nada que perder. Salvo la aprensión al vacío:
El miedo a lanzarme sin paracaídas
y asfixiarme con la fuerte brisa.
A borrar un rato amable a cambio de un virtual beneficio.
Al riesgo.
A perder también: no poder repentizar,
ni improvisar, la falta de ingenio.
Además de inventar, invitar.
Si a alguna parte llegar quiero.
Si se tercia y si se dejan.

A ganar: confianza en uno mismo
para lograr lo que quiera ‘sin permiso’.
Para no arrepentirme por hablar sin inquirir
acerca de la vida ‘en común’ con algún semejante.
Por desatar mi lengua con bromas
pero no mi corazón con cosas serias.
Aunque sufra algo y a peor cambien las cosas.
Admirar más las estrellas próximas
y soñar con las lejanas sólo de noche.
Perder estas fortuitas ilusiones.

2 comentarios:

milu dijo...

me gusta como escribes teniendo en cuenta que no es tu lengua materna,asi que sigue dandole caña que dice siempre mi amigo cuco
milú

A. dijo...

Vaya. Empiezo a leer y pienso 'le gusta como escribo'. Y entonces llego a esa consideración acerca de la que crees mi lengua materna... Siento desengañarte, mi lengua materna es ésta.

André-Loius Moureau, como te firmé la primera vez, me temo que es sólo un embaucador con unos principios que parecen inquebrantables. Es el protagonista de Scaramouche, uno de mis libros favoritos. Y, por ello, el título de mi 'flog': www.fotolog.com/niodniuqila ].

En blogs de amigos ya había firmado con ese nombre, por lo que lo usé para firmarte a ti.

Sin embargo, mi nombre real no está tan lejos de éste.