sábado, 28 de diciembre de 2013

Elegir Oncología Radioterápica

A continuación la mayoría de las personas suele preguntar ¿por qué esa especialidad? Esa especialidad que suena a cáncer, a historias cercanas y, con no tanta frecuencia como la gente piensa, terribles.

Hoy me he propuesto hacer lo que Tere M. Migueláñez (@MsConsu en twitter) ya hiciera allá por el 21 de febrero de 2011: acercar nuestra especialidad al público. Creo que lo logró con muy buen tino en las entradas de su blog. Os recomiendo todas. Pero como este es el mío os diré primero cómo llegué a la Oncología Radioterápica y, después, en otra u otras entradas, cómo veo yo la especialidad.

Durante la carrera, al menos en Valladolid, la facultad seis veces centenaria (blablabla...); sabemos que hay muchas patologías que se tratan con radioterapia, pero no aprendemos cómo se tratan. Al menos puedo hablar por los que acabamos antes de 2011. El cómo para mí era una incógnita. Aunque también es verdad que se trataba de una parte de una asignatura troncal pequeña en tercer curso y había otras mucho más duras de roer a las que prestar atención. Aquí, en Santander, creo que está mejor impartida.

En 4º curso elegí una optativa de Oncología, impartida de hecho por Francisco López-Lara Martín, jefe del servicio de Radioterapia del Hospital Clínico Universitario de Valladolid (noticia de 2007); y ahí sí supe por supuesto más cómos, en qué consistía el tratamiento, pero aún de forma un poco etérea. Esta optativa englobaba las tres patas del tratamiento del cáncer: cirugía, quimioterapia (administrada por los especialistas en Oncología Médica) y radioterapia (dada por los radioterapeutas, que no radioterápicos). Pero entonces la idea no cuajó en mi consciencia.

Hasta que, durante la preparación del examen MIR, supe de la Oncología Radioterápica por una entrada de Aitor Guitarte en su blog. Sí, hoy esto va de twitter y blogs.

Vas haciendo simulacros (en la preparación del MIR) y vas haciendo cábalas de lo que podrás hacer y dónde y lo mejor es tener un puñado de opciones en la cabeza. Yo tenía de todo, pero me inclinaba por Oncología, Médica o Radioterápica, y Neurología. Además de otras tres que se me ocurrían, que también me parecían geniales como trabajo.

Pero al final, el día D en Madrid, hay que elegir una. Tras consultar con Paula Jiménez Fonseca, oncóloga médica del Hospital Universitario Central de Asturias, y permitirme acompañarla en su trabajo, me presentó a mis colegas de Oncología Radioterápica del HUCA y estuve 3 mañanas viendo el día a día de la oncología radioterápica. Y me gustó, oigan. Además conocí a la que sería mi R4 al empezar el año pasado, ahora adjunta. Ese contacto con el día a día me permitió hacerme una idea de su rutina de forma mucho más completa que cualquiera que hubiese podido hacerme por leer por internet acerca de la especialidad. Así que les estoy muy agradecidos.

Con posterioridad viene elegir dónde, pero eso es otra historia. Muy personal en muchos casos. Hay unas 46-48 plazas de Oncología Radioterápica cada año. Es decir, de las aproximadamente 12.500 personas que se presentan al examen MIR para unas 6.000 plazas nuevas cada año, ni 50 podrán elegir Oncología Radioterápica, lo cual también nos beneficia a la hora de encontrar trabajo al finalizar la residencia. Pero, en primer lugar ese número ajustado se debe a que este tratamiento no está presente en todos los hospitales o, aunque esté presente, no hay un volumen de tratamiento suficiente como para formar residentes.

Por lo tanto, en principio mejor un gran hospital que vea una casuística muy elevada y tenga más técnicas. Pero también puede pasar que sea un hospital grande y que, por haber otro más grande y de referencia en la misma provincia, no se vean tantos casos. Eso ocurre en Valencia con los que no son de referencia por ejemplo. En cambio, en otras provincias o comunidades uniprovinciales o con menos hospitales grandes, puede que sus hospitales medianos vean más casos que esos grandes centros de otras comunidades por el hecho de estar todos centralizados en uno (como es el que caso de Cantabria). Espero estar explicándome.

La contrapartida es que en los medianos no habrá tantas técnicas de tratamiento (Radiocirugía también llamada radioterapia estereotáxica, o todas la Braquiterapia posible) No obstante, por la quincena de servicios que yo indagué, puedo decir que entonces (va a hacer dos años) ninguno ponía problemas a la hora de realizar una rotación externa, puesto que también debemos aprender las técnicas de las que no dispone tu hospital o los casos que no trates pero sí competen a nuestra especialidad, ya fuese en España o en el extranjero.

Entre Oncología Médica y Oncología Radioterápica hay grandes diferencias. Ellos aplican quimioterapia de forma sistémica (a todo el cuerpo, ya sea por vena o en pastillas) y la radioterapia es local: se trata sólo donde hay tumor de forma dirigida con radiaciones ionizantes. OM suele tener una planta considerable, con bastantes camas a su cargo, cuya labor es importante, mientras que ORT suele tener pocos ingresos (si los tiene, depende del hospital), por lo que es sobre todo una actividad de consulta (en Santander -y en general- 3 días por semana: pacientes nuevos, pacientes en tratamiento y revisiones post-tratamiento).

Cada vez hay más fármacos contra más dianas moleculares, mientras que la radioterapia ha cumplido 100 años y lo que ha cambiado sobre todo es la forma de aplicarla, según qué técnicas de imagen participen en la detección del tumor y la indicación de dónde se encuentra exactamente; aunque también ha cambiado la aplicación de radioterapia (desde la Radioterapia externa conformada en 3 dimensiones a la intensidad modulada -IMRT- o la radioterapia guiada por imagen -IGRT- por citar algunas).

Por lo tanto, ahora pueden fusionarse una resonancia magnética y una tomografía computerizada por ejemplo, ya que la primera nos da una información fidedigna de los tejidos blandos y la segunda del hueso y otras estructuras. Con distintos software y programas (Velocity, PCRT, Pinnacle como los más usados) se delimita en las pruebas de imagen lo que queremos radiar y los tejidos sanos a proteger.

Así pues, la radioterapia es más tecnológica e instrumental, equiparable a cirugía en algunos tipos de tratamientos; por lo que aún queda futuro para esta especialidad. Ésa fue una de las cosas que me hizo inclinarme por esta, así como realizar guardias de la propia especialidad una vez alcanzada la mitad del periodo formativo o antes (en la mayoría de los hospitales al año de haber empezado la especialidad) y no de urgencias e interna como los residentes y especialistas de Oncología Médica en la mayoría de los hospitales.

En el día a día del diagnóstico y tratamiento del cáncer participan muchas especialidades en función del tumor del que estemos hablando: médicos de familia, ginecólogos, neumólogos, otorrinolaringólogos, radiólogos (los que estudian las imágenes pero a veces también toman muestras del tumor), anatomo-patólogos, cirujanos (generales, torácicos, maxilofaciales,...), especialistas en Medicina Nuclear. Seguro que me dejo algunas.

A Oncología Médica y Oncología Radioterápica ya llega diagnosticado. Diagnosticado no necesariamente es informado. Pero puede que a veces no tenga interés en saber al 100% qué le pasa, lo cual es respetable. Pero esta es otra historia, que diría Michael Ende. Cuando un paciente es diagnosticado, un equipo multidisciplinar compuesto de esos especialistas tomará la decisión para tratar de una u otra forma, según el caso. El tratamiento muchas veces engloba las tres patas: cirugía, quimioterapia y radioterapia. En ese orden, al revés (quimio-radio y luego cirugía) u otras muchas combinaciones.

Y, por supuesto, realizamos un seguimiento de los pacientes para ver cómo llevan el tratamiento (lo que llamamos ver si se produce toxicidad por la radioterapia) y ver cómo es la respuesta al tratamiento.


Seguiremos informando. Saludos.

martes, 15 de octubre de 2013

Recuerdos de una obra de teatro

Buenas tardes de martes que parece domingo.

Revisando el correo me he reencontrado con La función por hacer, una obra representada en Gijón los días 11 y 12 de junio de 2010 que tuve el placer de ver en su estreno, el viernes 11, con mi madre. A la derecha, un momento del montaje (encontrado ahora en la red). No es una foto mía.

Mi madre me mandó ipso facto la noticia de La Nueva España que ahora reencuentro en el correo y que se titulaba: La función por hacer, ganadora absoluta de los Premios Max. Era mayo de 2011. Con la carrera por acabar y el curso mir por empezar.

Me encanta el teatro. Y lo practicaría cada semana si tuviera tiempo. Ah, tiempo, lo tenemos pero no lo disponemos. Se nos escapa. En fin, que me encanta el teatro. Verlo. Pero sobre todo hacerlo. Quizás como propósito para 2014...


Esta obra bebe de Luigi Pirandello y Miguel del Arco, productor, apunta en concreto a la obra Seis personajes en busca de un autor. Pirandello era un maestro subiendo el teatro al escenario, haciendo hablar a sus personajes como actores dentro de actores e incluso dirigiéndose al público con la problemática de la escena o con cualquier disquisición: que si el actor principal no ha llegado, que si este escenario no es tan grande como nos dijeron y no caben los caballos... Lo que sea con tal de entretener, pero sobre todo mostrar. Al teatro y del teatro.

La función por hacer tiene menos artificio dado que los tiempos que corren hacen que se vean obligados a hacer lo mismo con menos presupuesto. (Aunque en la Italia de 1921 tampoco estarían para tirar cohetes.) De hecho Miguel del Arco, productor, y Aitor Tejada, actor principal, pusieron 25.000€ de su bolsilo según señala la noticia. No obstante, también muestra como la italiana a los personajes como actores y al teatro dentro de sí mismo. O fuera de sí. Por así decirlo.


Y, hablando de teatro, un par de entradas del blog al respecto:
- fragmento de un libro leído en el pre-estreno de Esta noche se improvisa.
- discurso aderezado con referencias teatrales (que pocos entenderemos) con motivo de la despedida de finalistas del colegio mayor (años ha).

Y más apuntes del pasado:
- fotolog de un amigo
- estas dos entradas sí fueron de mi fotolog: pre-estreno y post-estreno.

El cartel de la derecha parece no venir a cuento, pero se trata de la obra representada este año, el curso pasado, el 2012-2013, por el grupo de teatro ALTAIR del Colegio Mayor Santa Cruz. Además, fue la obra que representamos en el curso 2003-2004, mi primer año universitario, y en cuya representación participé.

Saludos teatrales en el recuerdo.


jueves, 1 de noviembre de 2012

Creciendo

Esta tarde he tropezado con una película de 1985: Único testigo con Harrison Ford como protagonista. Pero quien ha llamado mi atención ha sido el niño protagonista, Samuel Lap. Luego he descubierto que fue encarnado por Lucas Haas (biografía). Incluso sale Viggo Mortensen. Aunque para esto hay que estar atento.


Como decía, Lucas Haas (filmografía) interpreta al niño (imagen a la izda), el único testigo. La primera vez que vi a este actor fue en Brick (imagen a la dcha.) cuya repercusión, salvando el Premio Especial del Jurado Sundance 2005 y haber concursado en Sitges en la sección oficial en 2006, creo que debiera haber sido mayor. Quien no la haya visto debe hacerlo por varias razones: guión, fotografía, actores. Aunque en esta cinta el protagonista es Joseph Gordon Levitt, que es más recordado por (500) Days of Summer o Inception, más recientemente. Donde también sale el que me ocupa, por cierto, aunque sólo al principio.


Pues bien, todos crecemos está claro. Pero pocas veces he sido tan consciente de la trayectoria de un actor como con Lucas Haas (imágenes). No es que tenga un físico muy llamativo, o haya hecho grandes papeles siempre. Pero parece que, desde 1983 con Testamento final, siempre haya estado ahí. Como en Mars Attacks en 1996. ¡Donde incluso era el héroe! Con ese aire despreocupado que le caracterizaba (imagen a la dcha). Bueno, un héroe con la ayuda de su abuela -en la ficción- Sylvia Sydney Ya conté ese episodio aquí.


Una película que he visto hace unas semanas y que merece la pena es Shanghai. Con otra actriz que también he visto crecer. Aunque he sido menos consciente. Se trata de Rinko Kikuchi. La conocí en Babel, luego más en Mapa de los sonidos de Tokio y hace un mes con John Cusack en la cinta ambientada en la ciudad china.

Lástima que aún no haya visto Last Days de Gus Van Sant o The Brothers Bloom, a cargo de la dirección de Rian Johnson (el mismo que Brick), Caperucita Roja o Contraband para seguir viendo a Lucas Haas. A lo mejor debo poner remedio. Si estas pelis merecen la pena lo haré. ¡Acabo de descubrir que es "un habitual" (según wikipedia) en la serie Touch! Mi hermana me había hablado sobre ella. A lo mejor hay que verla con este nuevo motivo.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Semana Grande de Santander

Qué mejor forma que terminar las fiestas de Santander (viernes 20 al domingo 29 de julio) que con guardia el domingo un concierto el sábado de los zaragozanos Amaral y los barceloneses Cyan, desconocidos para mí hasta leer el cartel semanas antes.

En el cartel del Amstel Música en Grande, en Santander en la campa de La Magdalena, figuraban muchos buenos artistas que animarían la capital de Cantabria desde el martes 24 de julio. Ese día, regma regalaba entradas por la compra de un helado, aunque también hubo quien compró la entrada por 11€; para ver a El Pescao, Miss Cafeína, The Monomes y La sonrisa de Julia. Además el 25, San Santiago, que fuera festivo, propiciaba ir.

El miércoles 25, el concierto solidario en beneficio de Unicef, subió a Ana Torroja al escenario por 6€. Y el jueves, no importaba que la entrada fuese de 36€: con Serrat y Sabina seguro que hubo lleno. El viernes por 21€ el público disfrutó de Melendi y Hombres G. Y por fin llegó mi ansiado sábado con Amaral y Cyan por 16€ (que fueron 18,30€ con gastos de gestión), en orden inverso.


Sólo había escuchado algunas canciones de Cyan la tarde del concierto. Leo que Javi Fernández, Gorka Dresbaj, Jordi Navarro, Sebastian Limongi y Antonio Lara funcionan como grupo desde 2006 y que tras compartir otros proyectos musicales y ver que tenían la misma visión de la música comenzaron a componer. El año pasado publicaron su segundo disco: Historias para no romperse y llevan de gira desde entonces. .Me recuerdan otros artistas que me gustan mucho. No daré nombres, pero seguro que pensáis en ...et...st... M.....la al escuchar algunas canciones como la siguiente, Turistas heridos:



Cyan nos deleitó durante una hora aproximadamente con un buen directo del disco Historias para no romperse. Y sus agradecimientos se veían sinceros. En especial el de soportar la ligera llovizna que empañó el concierto durante una media hora. Dijo: "como se nota que sois del norte, en Barcelona se habrían ido". Aunque, como dijo una amiga mía: "¿y Barcelona no es el norte?"

A pesar del molesto orbayu, disfrutamos y, aunque no hubo consenso cuando preguntó si queríamos otra, creo que se oyó más el sí. Aunque el bis suela estar asegurado. Y fueron dos: una suya y una de Quique González, Salitre, que sonó muy bien. Os dejo otra que me gustó mucho: Las cenizas del verano:



Tanto Eva Amaral como Juan despertaron mucho entusiasmo. El diario montañés habla de 8.000 asistentes. Es posible. No los conté. Lo que es seguro es que al principio por detrás de nosotros (pero no por nosotros), cuando iba a empezar el concierto muchas voces gritaron: "ese paraguas, lo vamos a cerrar". Y luego desde cualquier sitio en cualquier momento se oía "Eva, Eva" o "Juan, Juan" alternativamente.

Comenzaron directamente Hacia lo salvaje. E inmediatamente después Eva dijo que interpretarían el último disco e irían jalonando algunos viejos grandes temas. Estos fueron: Cómo hablar del álbum Una pequeña parte del mundo (2000), Moriría por vos, Sin ti no soy nada, En solo un segundo y Estrella de mar del álbum de igual nombre (2002), de Pájaros en la cabeza (2005) nos trajeron El universo sobre mí, Resurrección y Revolución, que ahora recuerde. Y del penúltimo disco, Gato Negro Dragón Rojo (2008); Las puertas del infierno, Kamikaze y puede que alguna más. Aunque me quedo con Kamikaze, una de mis favoritas:



La voz de Eva es prodigiosa. Increíble. He ido a otros conciertos del grupo y puedo decir que siempre ha estado en plena forma. Es como escuchar el disco. Además, tienen mucha fuerza tocando. Incluso cantó Juan Aguirre, alias el gorricas, acompañado de su guitarra y otra guitarra más.

En dos horas hubo tiempo para dedicar la canción Olvido a la memoria de su madre. Ignoraba que esta canción guardase tantos sentimientos:


También lo hubo para emocionarse. O eso pareció cuando nos dio las gracias por nuestra entrega y entusiasmo. Motivo de esto fue que nos propusiera hacer los coros de Van como Locos, que con la ayuda de los técnicos de luces, que indicaban cuándo, resultó fácil para todos sin apenas ensayo.

Del último disco, casi como cierre del concierto, interpretaron un bonito y sentido tema: Cuando suba la marea:

jueves, 17 de mayo de 2012

Gracias Donna Summer


Porque nunca le hice un homenaje y esto es lo menos que se merece una grande como Donna Summer.

Aunque es un homenaje vestido de parecido razonable y de como aquello que funcionó una vez puede volver a hacer vibrar un estadio lleno. Y digo estadio, pero es extensible a cine, biblioteca. Lo que importa, en este caso, es algo pegadizo. Con película o libro ya exigimos algo más de guión. Pero ésa, que diría Michael Ende, es otra historia. Aunque hay canciones con mucha letra también y muy buena.

Uhhh... It's so good, it's so good, it's so good, it's so good, i'ts sooo good...

Lo triste es que haya conocido esta canción, I feel love, el día de su muerte. A veces una pérdida nos descubre lo que teníamos. Al menos he dado con ella. Con la canción. Con Donna no hacen falta presentaciones.

Pero me escuece un poco haber conocido tras cantar muchas veces otra de Madonnna, Future Lovers (I feel love) que, por así decirlo, empleó su base. Está bien, Madonna lleva el espectáculo más allá y este vídeo me encanta. Pero, ¿qué fue de la originalidad? Aquí dejo el de Madge también:


Hay que esperar casi a los seis minutos para notar claro su homenaje a Donna Summer. Aunque también se nota a lo largo de la canción, no es tan claro. Pero merecen la pena todos los minutos. Por supuesto.

Saludos musicales.

miércoles, 11 de abril de 2012

Sé infiel y no mires con quién

Por segunda vez me lleva una amiga a ver un espectáculo. Una historia también ya contada otras veces como la de El lago de los cisnes y también de distintas formas. Pero en este caso es otra amiga y se trata del teatro Apolo en Madrid.

La adaptación teatral de la obra de Ray Cooney y John Chapman que he visto de Sé infiel y no mires con quién me ha gustado. Diría que, en general, tiene un notable alto.

Casi que en cuanto dijeron cuatro palabras algunos personajes me encantaron, sobre todo el encarnado por Yolanda Arestegui (Diana) así como el de Yolanda Gómez (Adela Sánchez). Pero el trío masculino protagonista tampoco se queda atrás: Jesús Cisneros como Félix (el marido de Diana), Antonio Vico como Carlos Quintana (el socio de Félix) y Aitor Legardón como Oscar (un decorador muy in que contrata Diana).

Mi amiga opina que tardaba en arrancar. Pero yo creo que no: es necesaria, primero, una presentación de los personajes y sus problemas, para enredarlos entonces y resolverlos después. Y así fue. Pudiera parecer simple, pero resulta complejo tener claro cuándo entra uno y sale el otro y no pisarse o pillar en escena a alguien cuando no debes. Parafraseando a la Mommina de Pirandello diré que quizá las entradas, a fuerza de ensayar...

Está claro que la obra es así: ágil, con ritmo y su punto de gracia, sin ser un humor redundante ni poco inteligente. Pero hace falta que los actores expresen con naturalidad, después de hacerlo miles de veces, unos enredos que a veces ni ellos parecen entender cómo han llegado a producirse.

Pilar Massa, la directora, dice en el programa que no se han quedado con las ganas de reponer esta delirante, frenética y divertidísima comedia. Tampoco lo hagan ustedes.


Y ahora, al margen de la obra, un apunte: ¡vendían palomitas! Pero, ¿cuándo se han visto palomitas en el teatro? Será que soy un poco clásico en ese aspecto, pero entrar a un teatro y oler a palomitas no me gustó nada de nada. Que conste que yo compro lacasitos cuando voy al cine. Pero no huelen ni molesto (creo). Menos mal que los que tenía alrededor no habían comprado cotufas (como dicen en Venezuela), ¡qué alivio!


Saludos de un teatrero chocolatero.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Russian State Ballet "Pushkin" - El lago de los cisnes

Hoy he visto El lago de los cisnes en el Teatro Jovellanos de Gijón. Pinchad en el título para ver cómo venía en la programación del citado teatro. Me ha gustado mucho. Sobre todo los bailarines.



Pero ha habido cosas que hicieron que en ciertos momentos me dijera "¡pero esto qué es!" al estilo de Matías Prats. Que conste que no soy un experto en ballet ni mucho menos. De hecho, era la primera vez que veía algo de ballet.

Pero que de repente la música suene como si estuviesen estirando la cinta del casette (lo siento si habéis nacido hace poco y desconocéis esto, pero así sonaba) y que se pare en ese momento ha logrado que aplaudiese al bailarín en escena por haber seguido como si nada. Cuando tengo entendido que en un teatro, sea lo que sea lo que se escenifique, no se aplaude hasta que se cierra el telón. Entre un acto y otro o al final o, si acaso, al apagar las luces aunque el telón quede abierto.

El público, en general, aplaudía cada escena, cada baile. Me parece pesado para los demás y para los bailarines, que se ven obligados a acabar la escena y a saludar. Y eso una y otra vez. Es como si, en una obra de teatro, cada vez que saliese alguien a escena o entrase alguien, por cambiar la situación, aplaudieran y tuvieras que saludar. Imaginaos.

Pero otro pequeño fallo de la compañía (pues supongo que tienen a su gente para todo) fue manejando las luces. ¡Huy! Que hemos encendido otra que no era, ah pues apaga y enciende la que es. Pero, ¿no será mejor hacerlo al revés y no dejar al bailarín en la penumbra? Eso pasó una sola vez. Lo que sucedió tres o cuatro fue que no seguían a los bailarines con los focos. Quiero decir, entiendo que es difícil saber si va a ir más rápido o más despacio el bailarín y seguirle, pero hacer otro trayecto sí me parece grave.

Sin embargo, la sensación es buena y resulta agradable a la vista y al oído (¿qué puedo decir de Tchaikovsky aparte de esto http://bit.ly/GL4O2y ?). Uno debe saber de qué va para enterarse bien de la historia (ved aquí: http://bit.ly/GIANCb) y, no obstante, es que ¡de verdad parecen cisnes bailando!

Imagen de http://www.danzaballet.com de este momento: