Su cara lo decía todo. Sin embargo, decía que no pasaba nada. Que si era lo que había salido él lo aceptaba. Cosas de las mayorías. Y, aunque estaba claro que no era lo que prefería, nos convenció que lo aceptaba.
Amigos desde hace seis años y no es capaz de explicar en vivo, cara a cara, lo que le pasa por la cabeza, a todos. Sólo unos días después, y a uno de nosotros, le dice que duda. Que no sabe si podrá o no. Y no suelta prenda. Aunque le preguntes porqué.
Y me ha venido a la cabeza la imagen de un iceberg. Tal vez se parezca a ellos.
Si bien es cierto que a veces me callo muchas cosas, pueden calificarse de nimiedades comparadas con un proyecto conjunto, como un viaje juntos, o algo así.
Así que, por el momento, un chasco para los demás. Por su incapacidad de hablar las cosas (aspecto que no era nuevo pero que es un rollo) y por su retraimiento. Que viene a ser lo mismo pero otra vez.
Lo malo de que no se abra es que no puedes dar consejos. O decir lo que harías tú en su caso. Si explicara porqué duda, podríamos ayudarle en algo y, por supuesto, comprender sus reparos, no ya mejor, si no comprenderlos.
Pero no. Tal vez piense que debe solucionar lo que sea él solo. Que nadie puede ayudarle. O, precisamente, que quiere arreglar eso él solo, sin ayuda de nadie.
Espero que algún día nos cuente qué le pasaba por la cabeza.
manos
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Primero: Feliz navidad!!!!!!!!!!!
Hoy hablaremos de esos seres casi identicos llamados manos, y porque esta
reflexión? viendo el otro dia el discurso navi...
Hace 1 hora.



